agosto 2, 2026
El segundo día de la Conferencia Global de Gurús de Bal Vikas de Sri Sathya Sai 2026 se desarrolló en torno al tema «Cultivando Corazones».
La sesión matutina comenzó con una introducción a cargo de la Dra. Pushpalata, de Jharkhand, quien recordó a los asistentes que la sagrada responsabilidad de un Gurú de Bal Vikas va mucho más allá del aula. Haciendo hincapié en que «cada hogar es una clase de Bal Vikas y cada padre es un Gurú», exhortó a los educadores a nutrir los corazones mediante el amor incondicional, el servicio desinteresado y el ejemplo personal.
El discurso de apertura estuvo a cargo de la Dra. Sai Lakshmi Yogeshwaran, de Sri Lanka, quien definió Bal Vikas como el «Florecimiento de la Excelencia Humana» y explicó que los Gurús son instrumentos privilegiados elegidos para forjar una relación de por vida entre el niño y lo Divino. Describió Bhakti como la inspiración detrás de Seva, mientras que Seva se convierte en la realización natural de la devoción.
La sesión vespertina comenzó con un breve resumen de las actividades del día a cargo de la Sra. Padma Ayygari, de Australia, quien destacó la importancia de transmitir las enseñanzas de Bhagavan en su pureza original. Reflexionó sobre la memorable «Analogía de la Bicicleta», donde el Gurú proporciona dirección como la rueda delantera, mientras que los padres ofrecen un apoyo constante como la rueda trasera, permitiendo así que el niño recorra con equilibrio su camino por la vida.
El discurso principal de la noche estuvo a cargo de la Dra. Punita Upadhyay, Subcoordinadora Nacional de Educación. Inspirándose en la guía de Bhagavan: «Primero sé, luego haz, luego habla», explicó que la mayor cualificación de un Gurú es la transformación personal a través de una sadhana sincera. Bal Vikas, señaló, es un camino de transformación mutua en el que tanto el Gurú como el niño crecen juntos.
El día concluyó con una conmovedora presentación de música devocional titulada «Celebremos al Señor del Amor», ofrecida por exalumnos de Bal Vikas del SSSGC. Presentado como un viaje reflexivo a través de la «Aldea del Corazón Humano», el programa retrató el anhelo de la humanidad por una paz duradera y la llegada transformadora de lo Divino, que entra silenciosamente en cada corazón como una madre compasiva, una guía amorosa y una compañera eterna. A través de narraciones conmovedoras, cantos devocionales y reflexiones emotivas, la presentación transmitió que la verdadera oración es un viaje interior y que el amor de Dios responde infaliblemente al llamado sincero del corazón.


